Desde 2017, hemos acompañado y apoyado el Festival de la Tigra, en Piedecuesta, Santander, un encuentro que reúne la música, el arte y diversas expresiones culturales. A lo largo de varias ediciones, hemos tejido vínculos con este proceso, apostándole a la comunicación alternativa y colectiva como una forma de reconocer, visibilizar y compartir las historias que nacen alrededor de la música y la cultura.
Nuestra participación ha incluido la realización de cubrimientos periodísticos, entrevistas a artistas, músicos y participantes, así como talleres de formación y experimentación en comunicación. A través de estos espacios, hemos explorado otras maneras de contar lo que sucede en el festival, poniendo en circulación las voces de sus protagonistas y propiciando encuentros entre quienes crean, participan y habitan este escenario cultural.
Creemos que los festivales son mucho más que escenarios para disfrutar de la música: son espacios de encuentro, intercambio de saberes, construcción de comunidad y reconocimiento de la diversidad cultural. Por eso, nos interesa acompañarlos desde una comunicación cercana, participativa y sensible a las experiencias de quienes los hacen posibles.
Durante estos años, nuestra labor ha sido también una oportunidad para experimentar con formatos, lenguajes y herramientas sonoras y audiovisuales, entendiendo la comunicación como una práctica viva que se construye desde el territorio y en colectivo. Cada entrevista, taller y registro se convierte en una posibilidad para documentar memorias, amplificar voces y contribuir a que estas experiencias culturales circulen más allá de los escenarios.
Seguimos apostándole a la música, la cultura y la comunicación hecha en parche, acompañando iniciativas que fortalecen el tejido cultural y abren espacios para encontrarnos, reconocernos y contar nuestras propias historias.